Continúan en el auditorio de Proa las películas presentadas por Alan Pauls. El 17 de septiembre comienza un nuevo programa, donde se proyectarán dos obras documentales, que, más allá de su temática específica, logran desnaturalizar ciertos mecanismos de construcción de la historia a partir de imágenes fílmicas. Las funciones se repiten cada sábado a la tarde hasta el 8 de octubre.
Se podrá ver la reciente producción de Andrei Ujica, Autobiografía de Nicolae Ceaucescu (2010) y Videogramas de una Revolución (1992) de Ujica con Harun Farocki, las dos muestran imágenes del régimen de Ceaucescu, que gobernó Rumania durante el período que va desde 1964 hasta 1989. Ambas películas fueron realizadas con found footage, es decir, no hay en ellas una sola imagen original, creada por sus directores.
La primera se concentra en las imágenes protocolares de Ceaucescu, investiga profundamente el abundante material del Archivo Cinematográfco Nacional y de la Televisión Rumana. Ujica rescata ante todo en los momentos en que el dictador aparece antes de saber que está siendo filmado y después, cuando cree que la filmación terminó. Es ahí donde se puede observar su “verdadero ser, lo que sea que eso signifque”, cuenta Ujica. “Yo me atuve principalmente a esos momentos que, sorprendentemente, eran muchos.”
Durante los últimos años de la década del ochenta, la mayoría de los hogares rumanos contaba con una video cámara para filmaciones caseras. Esta circunstancia permitió que miles de testigos de la caída del régimen de Ceaucescu pudieran tomar su propio registro desde múltiples puntos de vista. En Videogramas…, Farocki y Ujica analizan y comparan el material de los aficionados, articulando no sólo imágenes de la historia, sino la historia de las imágenes. “Creen en la Historia más que nunca,” comenta Alan Pauls, “pero la sorprenden en un momento de mutación total, cuando el target de las masas alzadas no son los Palacios de Invierno sino las centrales de televisión, los archivos de imágenes, las cámaras, los micrófonos: todos los instrumentos de ver y registrar que, lejos de contentarse con refejar la Historia, se ponen por fin a hacerla.”






